viernes, 17 de septiembre de 2010

Un presente con futuro

Crónica del concierto de Lisandro Aristimuño en Niceto Club.
 
La noche del 16 de septiembre en medio de marchas conmemorativas a los 34 años de La noche de los lápices, Buenos Aires le abría sus brazos una vez más al joven sureño, que regresaba para encantar a un público que lo mira cada vez más admirado por su talento.

''Es todo lo que tengo, es todo lo que hay'' da comienzo al show, con el clásico arreglo de cuerdas que invita a volar al alma. Le siguen ''Para vestirte hoy'' y ''ABC''.
''Esta canción se la quiero dedicar a las Abuelas de Plaza de Mayo'' eran las palabras que antecedían a ''Green Lover'', seguramente también incluyen el recuerdo a los chicos que lucharon por el boleto estudiantil, que llevaron valor y llevaron juventud, aquella noche de 1976.
Cuando las luces se apagan entre tema y tema, cuando uno cierra los ojos y escucha pequeños trazos específicos de su música, pareciera verlo al Flaco, a Fito, inclusive a Charly pero sabe que no es ninguno de ellos. Y es que Lisandro supo absorver cosas de estos 3 genios y convertirlas en propias. 

El encuentro continuó con la hermosa ''Azucar del estero'', ''Nada de nada'', ''Perdón'', ''La ultima prosa'', canciones que lo muestran con su lado más folk
La orquesta de los Azules Turquesas (como llama a su banda compuesta por Carli Aristide en guitarras y ronroco, Claudio Cardone en teclados, Leila Cherro en chelo, Rocio Aristimuño en percusión, Martín Casado en batería y sumados Lucas Argomedo en chelo y Cecilia Garcia en violín) desplegó todo su poder en ''Tu nombre y el mío'' y ''Puente'', así la gente quedó sumergida como en una atmósfera eléctrica, nadie quería perderse un segundo de lo que ocurría en el escenario.
''39º'', ''Cuentan'' y ''Desprender del sur'', esta última con un guiño a Fito, quién lo acompaño con las voces en la versión del disco.

Pero aún había más, la noche no terminaba y Lisandro tiene una cualidad (heredada de Paez seguramente), que es ''hacer reír al cuerpo''. Así fue como con ''Anochecer'' los cuerpos del público no solamente bailaban, sino que ''reían'' y Niceto se convertía en una verdadera fiesta.
El escenario no era muy ambicioso, pero acompañaba perfectamente la ocasión. Una iluminación perfecta para cada tema y una pantalla donde se proyectaban imágenes y videos relizados para cada una de las canciones. ''Blue'' (que continuó la lista), se representaba por una avenida fuera de foco y luces de autos que pasaban, dandole ese toque nocturno que acompaña al tema.
''Y vos a donde estas?'' gritaba Aristimuño desesperado. Después ''Cerrar los ojos'' al grito de ''que viva la revolución'' cantada en su totalidad por el público que ya tiene incorporados cada uno de los temas.
Con ''Hoy'' volvía el clima festivo que estallaba al canto de ''se pudre la manzana y suena Buenos Aires''. 
Pero todo concluye al fin y con ''Canción de amor'' se cerraba el telón.

De más esta decirlo la gente quería más... El cantautor lleva a que su público no quiera desprenderse de él y que la velada sea infinita.
Los bises fueron parar ''En Mí''. Alguien puede interpretar que el ''no necesito verte más, al menos hoy'' no era para su querida, sino para la gente y sería comprensible ya que había dejado todo en el escenario. Pero no fue así y lo demostró regalando la hermosa ''Plug del sur'', que quedó sonando en el aire y que provocó, por votación unanime, una ovación de 5 minutos, aún cuando el telón ya estaba cerrado.

''¿Quién dijo que todo esta perdido?'' El futuro de la música nacional ya es un hito en el presente.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Fito en la Biblioteca Nacional

En el marco del Bicentenario de la Biblioteca Nacional, Fito demostró una vez más estar a la altura de los acontecimientos.
La cita estaba programada a las 21Hs en la Explanada de la BN, Paez presentaría sus ya históricas canciones con arreglos para ensamble y con la dirección de Gerardo Gandini. 
Al las 20hs ya se podía apreciar que había habido un cambio de planes. En el escenario, solo y esperando 10 dedos mágicos que lo lleven al extasis, había un pequeño piano.
Según personal del evento Gerado Gandini por problemas de salud no se presentaría y asi la velada quedaría exclusivamente en ``las manos´´ de Fito.

Así fue como a la hora estipulada el presentador agradeció su presencia al músico rosarino que acompañaría a la gente, que a pesar de la tormenta decía presente, durante la proxima hora y cuarto.
El comienzo fue con ''Waltz for Marguie'', del disco Rodolfo, bajo un silencio absoluto. Siguieron temas historicos de su repertorio como ''Carabelas de la nada'', ''Cabletierra'', ''11 y 6'', ''Tumbas de la gloria'' la cual presentó recordando sus influencias musicales. Luego se tomó un tiempo para pedir prestadas canciones históricas como ''Gracias a la vida'' de Violeta Parra, ''La ultima curda'' aquel tango con letra de Castillo y musica de Troilo, que nunca faltaba en el repertorio de Goyeneche y su espectacular versión de ''Desarma y sangra''.
Pero quizás el momento más emocionante de la noche fue cuando se levanto de su piano y hablando sin microfonos de por medio, solo su voz y la lluvia, que golpeaba sobre el pasto de los alrededores de la biblioteca, dijo ``esto es lo más sano´´, como prólogo a lo que luego fuera una de las versiones más emocionantes de ''Yo vengo a ofrecer mi corazón'' (tema que interpretó con Pablo Milanes en el Bicentenario de la Patria). La gente en un absoluto silencio apreció aquel momento y al terminar aquel himno a la solidaridad y la esperanza, estalló en un aplauso ensordecedor que tapó por un momento el ruido de la lluvia.
En el final interpretó temas como ''Al lado del camino'', ''Un vestido y un amor'' y como cierre, la colorida ''Mariposa Tecknicolor''.

Fito saludo, agradeció y se fue al lateral del edificio a ver junto a la madre de su hija Romina Ricci el impresionante show de fuegos artificiales que acompañados por Libertango de Astor Piazzolla, iluminó el cielo bajo la lluvia que no cesó.