lunes, 6 de junio de 2011

Fuego de Herrero

La cantante entrerriana emocionó y brindó con su voz un cálido abrazo a 900 personas en un noche inolvidable.



El primer sábado de Junio se anunciaba en la ciudad porteña como víspera de un invierno muy crudo. Los siete grados de temperatura, como agujas, se clavaban en los dedos desnudos de los espectadores que aguardaban del lado de afuera del teatro, la apertura de la sala.

Llegadas las 21.30, el frío se iba a disipar entre el público que era abrazado por la cálida voz de Liliana Herrero, que inauguraba la velada cantando ‘’Hoy se respira viento sur…’’ (hermosa versión del tema Tu nombre y el mío de Lisandro Aristimuño). Pero este viento al que le canta la entrerriana, no es el mismo que trae el frió que arrecia la ciudad, sino ‘’…un viento de cambio que respira la Argentina desde hace unos años …’’ según dijo.
Durante más de dos horas, el público disfruta anonadado, la brillante interpretación que con sus gestos y su inigualable voz, llena de matices y colores, ofrece Liliana, de temas como ‘’Nueva’’ de Hugo Fattoruso; ‘’ABC’’ de Edu Lombardo;  ‘’Oración del remanso’’ de Jorge Fandermole;  ‘’Laurel’’, ‘’Fada’’ o ‘’A puro fierro’’, de Juan Falú (que va a ser quien provoque la emoción de la propia Herrero, instantes después).

La Negra es acompañada en el escenario por : Pedro Rossi, en guitarras; Mario Gusso, en baterías y percusión; Martín Pantyrer, saxo y clarinete; Richard Nant en trompeta y bombos, y Ariel Naón en el contrabajo. A quienes se les suma de a momentos, el maestro Ernesto Snajer.

La totalidad de los músicos abandonaron el escenario en el momento en que Herrero invitó a compartir con ella un momento inolvidable, que elevó las almas de todos los allí presentes a un extasis sonoro, al guitarrista, autor y compositor, reconocido mundialmente, Juan Falú, que se encontraba observando el recital desde una butaca en la platea y fue ovacionado en el trecho de ida al escenario y doblemente ovacionado en su regreso al asiento, por todo el teatro en señal de agradecimiento.

Luego de ese mágico episodio (tan difícil de relatar con palabras, por la calidad y grandeza de ambos artistas), la cantante entrerriana estrenó un tema de Luis Alberto Spinetta llamado ‘’Bagualerita’’, contando que él mismo cuando se lo dio le dijo ‘’… hace lo quieras con él.’’ y ella lo empapó con su mágica impronta. Seguido de esto y con la clásica ovación que se repitió durante toda la noche, Liliana saluda con su banda y se retira.

Los aplausos de la gente no cesaban y ella decide volver e interpretar nuevamente ‘’Tu nombre y el mío’’, pero como lo hizo entre tema y tema en todo el concierto, con una breve presentación, que se prolongó cuando una de las espectadoras, muy insistentemente, le pidió que tocará ‘’Palabras para Julia’’, a lo que Herrero pidió por una ‘’apertura musical hacia las nuevas canciones y a las nuevas voces…’’ La espectadora le grita ‘’Cantá, Liliana’’ y ella riéndose le dice ‘’¿Cantá, Liliana? ¿Que querés decir, que me calle y que no hable? ’’ Luego de ese extraño episodio, ella le agradece a una persona a la que según dijo ‘’ama profundamente’’, su amigo Martín Sabatella y continúa diciendo ‘’Hoy se respira viento sur…’’ interpretando por segunda vez el tema de Lisandro Aristimuño.

Al finalizar, se retira nuevamente acompañada por una lluvia de aplausos que no se inhibían con el frio, devolviendo un poco de toda la candente magia brindada por la espectacular artista, que además de su arte, demostró su compromiso con el público y con la sociedad una y otra vez en los intervalos de cada tema.
Pero quedaba a modo de regalo para todos los allí presentes un gesto que marcaba la grandeza de la señora Herrero, que a pesar del incomodo episodio, salió al escenario sola con su micrófono e interpretó una de las más emotivas versiones escuchadas de ‘’Palabras para Julia’’, que en las frases finales ‘’Pensando en ti… pensando en ti… como ahora pienso…’’ permitía un breve recuerdo a quien la llamó ‘’Su sucesora’’ y con quien interpretó esta canción en un inolvidable encuentro en el Rosedal, en el año 2006, la inolvidable Mercedes Sosa.

Y así en un teatro colmado, entre los que se encontraban como antes mencionamos Juan Falú, pero también Horacio Gonzalez (sociólogo, escritor y director de la Biblioteca Nacional) y el candidato a gobernador por la Provincia de Buenos Aires, Martín Sabatella, se retiraban completamente emocionados y admirados por la grandeza de una artista excepcional, las novecientas personas. A hacerle frente, pero ahora con la calidez que les brindó Liliana, a las bajas temperaturas que a esa hora eran de cinco grados.