martes, 1 de mayo de 2012

Celebración de amor

Guiados por la inigualable calidad musical de Pedro Aznar, miles de personas participaron de este Primer Encuentro Multitudinario para festejar la obra de Luis Alberto Spientta.



Quizás el frío de ese 29 de abril de 2012 creería ser el marco natural para un día en el que se recuerda el vacío que deja la partida de un ser tan amado y admirado, ese que nos dejó a todo el pueblo spinetteano la noticia del último 8 de febrero. Pero este marco tenía un error conceptual que Pedro Aznar aclaró desde el comienzo.

El encuentro no sería un homenaje a su inmensidad sino una celebración, un agradecimiento al legado maravilloso que Luis dejó. Y por eso la baja temperatura que proponía el clima, fue opacada con la calidez de los miles de participantes dirigidos por la excelentísima figura de Pedro Aznar quien fue el encargado de elegir los tesoros que serían expuestos en esta oportunidad, acompañados también por Andrés Beeuwsaert, Roxana Amed y el extraordinario ‘‘Pomo’’ Lorenzo.

‘‘Si es que sus sueños son luces en torno a ti, tú te das cuenta que él ya nunca ha de morir, nunca ha de morir…’’ recordaba la voz de Pedro las mágicas enseñanzas del maestro, que a los 16 años componía este tema, el Tema de Pototo, que fue elegido por el anfitrión para inaugurar la celebración. Si 16 años parece demasiado joven para expresar un sentimiento tan profundo, los 23 abriles que tenía Spinetta cuando compuso el tema que proseguía en la lista parecen inentendibles.

La ``Cantata de puentes amarillos´´ es una de las piezas más maravillosas que se puedan apreciar de la vastísima obra que produjo en la voz hispana. Inspirada en las cartas que Vincent Van Gogh le escribía a su hermano Teo, provocó una erupción de un sinfín de melodías y poesía surrealista, en un joven Spinetta recién separado de su emblemática banda Pescado Rabioso.

Así entre lágrimas que no podían ocultar el choque de sensaciones tan dispares, como la tristeza que provoca el ausencia física en un mundo regido por lo material, pero también el agradecimiento infinito y admiración profunda a un ser que supo inspirar las mentes y los sentidos de varias generaciones que crecieron o se elevaron con su obra, se presentaron Perdonado (niño condenado); Kamikaze; No te Busques ya en el umbral; Dulce 3 Nocturno; Todas las hojas son del viento; Resumen Porteño; Figuración; Serpiente, viaja por la sal; Los libros de la buena memoria (tema que quedó eternizado junto al mismo Aznar, en la presentación en el programa televisimo de Juan Alberto Badía por los años ’80); Cementerio Club; Umbral; Sexo; Blues de Cris; Figuracion; El anillo del capitán Beto; Barro tal Vez; Durazno Sangrando… creo que no hace falta agregar absolutamente nada a los títulos anteriores, todo el que escuchó cada uno de esas piezas sabe que hablan por sí solas.

Claro que sería difícil, para no citar al ``imposible´´, Seguir viviendo sin su amor y es por eso que el Flaco sabiendo de la finitud de los cuerpos plasmó su amor en esta obra infinita para que todos nosotros podamos seguir viviendo con su amor y en agradecimiento, el músico que formó parte de una de las bandas más importantes de la música nacional (Seru Girán), instó a todos los presentes a cantar uno de emblemas de la obra celebrada, ‘’Muchacha ojos de papel’’.

Así, aplacando el frío alrededor de una obra inspirada principalmente por el amor, las miles de personas escucharon los últimos temas (Todos estos años de gente; Quedándote o yéndote; Que ves el cielo; Ella también) y entre aplausos y llantos, cerraron la primer celebración multitudinaria de una un legado eterno, sin la presencia física de su autor, pero con la magia y energía de su alma acompañando la velada.

Quizás porque su música, su poesía y el sentido de cada una de sus palabras haya atravesado tan profundamente el alma y la conciencia de cada uno de los que lo escucharon, es que no puede existir la posibilidad en la cabeza de nadie que la desaparición física de Luis Alberto Spinetta lleve a su ausencia.  Su presencia es eterna. El flaco es inmortal.