domingo, 27 de abril de 2014

La cuestión Páez

``Dicen que ya no soy yo´´, canta Rodolfo Páez en Ciudad de pobres corazones ante un Luna Park eufórico y posteriormente aclara ``¿Y quién mierda voy a ser?´´.

http://fotosrodrigoalonso.blogspot.com.ar/

Hace tiempo quería expresar mi opinión acerca del las controversias que rondan a quien creo es uno de los mayores artistas que tiene Latinoamérica. Quizás el impresionante concierto del último sábado, en el clásico estadio porteño en donde Fito luego de recorrer todo su último disco ‘‘Yo te amo’’ continúo con clásico como Al lado del camino, Abre, El jardín donde vuelan los mares, Bello abril, Creo, Polaroid de locura o Giros junto a Ariel Rot, fue el aliciente para sentarme a escribir sobre el tema postergado.

La ‘‘cuestión Páez’’ recorre dos grandes corrientes críticas, una es la que abarca el espectro musical del artista rosarino y la otra vinculada a su visón social y política. La primera corriente crítica es abordada a continuación desde el lugar de melómano sin un despliegue de conocimientos técnicos sobre la disciplina musical y la segunda desde la mera cita a las exposiciones públicas del músico en cuestión.  

-``Fito después de ‘‘El amor después del amor’’ se acabó´´.

Quienes son emisores de esa frase pueden llegar a realizar ciertas concesiones como ser ``A lo sumo te banco hasta Circo Beat/Abre´´.

Este último se editó en 1999, desde allí hasta el presente Páez grabó en estudio aproximadamente diez discos más. ``Rey Sol´´ hasta ``Yo te amo´´, pasando por la perla de ``El sacrificio´´ o ``Naturaleza sangre´´. Raramente a quien le gusta el sin fin de melodías del disco más vendido de la historia de la música argentina (El amor después del amor) pueda obviar, habiéndolos escuchado, temas como A medio paso de tu amor; El diablo de tu corazón; Bello Abril; Entrance; Waltz for Marguie; Zamba del cielo; London Town; la versión del tema de Chico Buarque Construcción; Esto podría haber sido una canción; Guerra de Luz; Mouchette; El fantasma caníbal; Por donde pasa el amor; La canción del soldado y Rosita Pazos; Las luces de la ciudad; etc.

Quien se pierda la vasta obra de este inmenso artista por no soportar la pretensión de que obras como ``El amor después…´´ se construyen una sola vez, quedará afuera de una riqueza musical y artística impresionante que forma parte de la cultura de habla hispana. 

Pero, al fin y al cabo el arte está guiado por la subjetividad y esta primera crítica es irresoluble.

La segunda y última cuestión que gira en torno a la figura del rosarino, toma mayor vigor a partir de una carta enfurecida contra una forma que él entiende mezquina y miserable de construir la sociedad. A partir del famoso ``me da asco la mitad de los porteños´´. Esto provocó la ebullición de cientos o miles que salieron a cruzarlo argumentando que su respuesta al resultado de las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires, se debía a cuestiones de conveniencia o de índole económica.

Quienes esto aducen desconocen seguramente al Rodolfo Páez que en el año ’95 cuestionaba a una porción de la sociedad que ``Vota a Menem, habiendo dejado pasar la Obediencia de vida o el Punto Final´´ y también a una ``Argentina exhibicionista y criminal en la cual la franja de los que tienen y los que no, se hace cada vez más grande.´´

El que en el año ’93 donaba 400 mil dólares a UNICEF por algo que creía justo. Diciendo  ``yo me he beneficiado mucho este año con el apoyo del pueblo argentino a mi obra musical y quiero devolver aunque sea en parte, a los niños y niñas argentinos, todo lo que he recibido´´. El autor de Tercer Mundo y La casa desaparecida, `` La primera era una broma, era decir “bueno, se viene este disparate”. Y este último tema es más grave.´´; o de la tierna historia de amor de un niño de 11 (11 y 6) que cinco años más tarde es El chico de la tapa y la pregunta acerca del rol de la sociedad en la contención de nuestros jóvenes.

Páez es el mismo. El mismo que en 1985 ofrecía con una canción su ‘‘corazón’’ cuando crean que ‘‘todo está perdido’’, emocionaba este último sábado 26 de Abril al Luna Park con su carta del Soldado a Rosita Pazos. Jugado en cada palabra y en cada silencio. Cuando canta en Ciudad de pobres corazones ``no me verás arrodillado´´ y agrega ``nunca más´´, como cuando en El diablo de tu corazón dice ``Las cosas tienen que estar bien ya no se puede estar peor´´ y retruca ``O sí! Pero las cosas van a estar mejor´´.


Expuesto a exabruptos como cualquier persona, Rodolfo ‘‘Fito’’ Páez mantiene una coherencia en el compromiso social a través de sus años y eso lo hace ser él. Sino, ¿Quién mierda va a ser? 

Fuentes:
- Entrevista Páez 1995: https://www.youtube.com/watch?v=5G19MEF9idM
- Páez y UNICEF: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-172698-2011-07-21.html
- Páez 1999 en Página12: http://www.pagina12.com.ar/1999/99-10/99-10-30/pag27.htm