miércoles, 19 de octubre de 2011

Otra vez te pienso y te busco entre tanta gente
Nada, no dejaste ni una huella y me desarmo
Día a día me desarmo una y otra vez soñándote

que tonto,
yo parado, siempre parado.

Ayer creí ver tus ojos, enormes, preciosos
Posados sobre mí, y yo desarmado caí
perdiéndote de nuevo, quemado por el fuego.

que tonto,
yo parado, siempre parado.

Solo sombras, nada
Quizá te traiga la calma, pero como esperarla sin vos?
Sin luz, a oscuras en el eterno vacio.

tan eterno como el tiempo que esperó parado
(mientras caían las arenas del reloj)
el tonto en el Sahara. Parado, siempre parado…

lunes, 17 de octubre de 2011

Serrat en Lomas: sobre el arte y la ideología

El artista catalán convocó 35 mil lomenses en una noche repleta de poesía, música y conciencia social. Las distintas matices del show histórico que brindó Serrat en Lomas de Zamora.


El estadio del ‘‘Taladro ’’ abría sus puertas a miles de almas que llegaban para disfrutar de una velada única, ofrecida por la intendencia del municipio de forma gratuita a aquellos que luego de anotarse, salieran beneficiados en el sorteo de las entradas.

Octubre regalaba en su decimoquinto día una noche totalmente despejada y con un clima ideal de primavera, para darle la bienvenida a uno de los artistas más importantes que hayan pisado el suelo lomense.

El intendente fue el encargado de presentar a Joan Manuel Serrat que entraba al escenario acompañado de los primeros acordes de ‘‘Hoy puede ser un gran día’’ interpretados por una banda magnífica encabezada por el maestro Richard Miralles (piano) y con la presencia también de José Mas (teclados), Vicente Climent (batería y percusión), Israel Cuenca (guitarras), Marta Roca (violín) y Daniel Casielles (contrabajo y bajo eléctrico).

El concierto contó (además de la inigualable voz y presencia del catalán que oculta de manera formidable sus 67 años) con un repertorio que atravesaba la reflexiones de ‘‘De vez en cuando la vida’’ y ‘‘Aquellas pequeñas cosas’’ con sus vaivenes cotidianos; las más hermosas historias y declaraciones de amor y desamor como ‘‘Entre el infierno y el cielo’’, ‘‘Tu nombre me sabe a hierba’’, ‘‘No hago otra cosa que pensar en ti’’, ‘‘Lucía’’, ‘‘Señora’’, ‘‘Sinceramente tuyo’’, ‘‘Penélope’’; la emblemática canción que derramó las lágrimas de las miles de madres presentes (minutos antes del festejo por su Día) dedicada a ‘‘Esos locos bajitos’’; los viajes a través de Cataluña en canciones como ‘‘Palabras de amor’’ (cantada en catalán y dedicada a ``todos los catalanes que encontraron su lugar en Argentina y para todos los argentinos que por esas cosas de la vida llegaron a Cataluña´´) o el hermoso paisaje descripto en ‘‘Mediterráneo’’ y lugares sin tiempo ni espacio como el olvidado ‘‘Pueblo Blanco’’; el recuerdo al poeta Miguel Hernández (quien murió en la cárcel apresado por el franquismo, luego de realizar el ``turismo carcelario que utilizaban las dictaduras para quitarle toda posibilidad de sociabilización y pertenencia a los prisioneros´´) en temas como ‘‘Nanas de la cebolla’’ o ‘‘Hijo de la luz y de la sombra’’; las críticas a la sociedad capitalista y el reclamo por una emancipación definitiva y luchada, en temas como ‘‘Me gusta todo de ti (pero tú no)’’, ‘‘Para la libertad’’ sobre el poema de Miguel Hernández ( con imágenes del partido comunista y la muerte del dictador Francisco Franco) y la espectacular denuncia a la apropiación capitalista plasmada en ‘‘Disculpe el señor’’, con el recuerdo al coautor del ``Manifiesto comunista´´ Karl Marx (ovacionado por una gran cantidad de espectadores).

En el final, acompañando a Serrat, el público se puso de pie para corear el maravilloso poema de Antonio Machado ‘‘Cantares’’ y ovacionar al artista que abandonaba el escenario entre los gritos de ``golpe a golpe y verso a verso´´. Las miles de personas se quedaron paradas aplaudiendo y aguardando el regreso del artista que cantaría algunos de los temas antes mencionados y a pesar del rechazo y del unánime ‘‘¡No!’’ de los presentes, cuando el catalán cantaba ‘‘Se acabó, el Sol nos dice que llegó el final’’, la histórica velada culminaría al canto de ‘‘Vamos bajando la cuesta que arriba en mi calle se vistió de fiesta…’’

Aunque nadie quería despedirlo, sabían que había dejado todo inclusive él que agregó ‘‘Si fuera por mí me quedo toda la noche, pero mi envase ya no puede más’’ y así fue como la ‘‘Fiesta’’ concluyó con el tema homónimo y con el delirio de los lomenses que disfrutaron de una noche única con uno de los artistas de habla hispana más reconocidos a nivel mundial.

Joan Manuel Serrat demostró que se puede tener una posición política tomada públicamente y plasmarla en el arte, entregando una obra de inigualable calidad y compromiso.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Y hoy solo te vuelvo a ver


A las 23.10 del Martes 11 de Octubre, Fito Páez cerraba un nuevo concierto en el teatro Gran Rex como ya tiene acostumbrados a sus fans con ‘‘Mariposa Tecknicolor’’. No es una autodenominación la frase ‘‘llevo la voz cantante’’, sino un título otorgado por los miles de admiradores que tiene el músico rosarino. 

Los 20 minutos siguientes al término del recital el público presente en Corrientes 857 no se quedó aplaudiendo y cantando ‘‘Y dale alegría a mi corazón’’ por no haber saciado sus expectativas...

Más de dos horas de concierto que iniciaron con la subida del telón dibujando a un Fito Páez al piano acompañado por instrumentos de cuerda y un hombre de traje lila (de espaldas). Este hizo estremecer a todos los espectadores que miraban emocionados desde sus butacas, cuando al darse vuelta comprobaron que el personaje de cabellos rizados y bigote bicolor era Charly García, quien interpretó junto al anfitrión el primer tema de la noche ‘‘Desarma y sangra’’ y luego de presentar a Páez abandonó el escenario.

La noche arrancaba con un público enardecido por el inmejorable y memorable comienzo, y continuaba con un popurrí del rosarino acompañado por su voz y su piano que incluía ‘‘Dale alegría a mi corazón’’, ‘‘She's mine’’, 
‘‘Tus regalos deberían...’’,‘‘El amor después del amor’’ y ‘‘Tema de Piluso’’. 

Los invitados siguieron y la velada se fue mistificando a medida que pasaban Fabi Cantilo, Lisandro Aristimuño, Leo Sujatovich, el Chaqueño Palavecino y los muchachos de Onda Vaga. Entre medio de todos ellos Fito le confiesa al público ‘‘A mí me gusta la gente viva, no me gustan los muertos, me gusta la gente que esta acá...’’ y les pide ‘‘...como Charly está acá, vamos a cantarle a él algunas canciones y si quiere venir que venga’’. Y así fue como el autor de discos como Clics Modernos reapareció sobre el escenario y juntos interpretaron temas tanto de Sui Generis, como de su carrera solista y cerraron con ‘‘Los dinosaurios’’.

‘‘Ciudad de pobres corazónes’’ despedía por primera vez a Fito (claro está que faltarían los bises), que al grito de ‘‘en esta puta ciudad...’’ abandonaba el escenario dejando a todos con una sensación de dolor por la vigencia absoluta de esa canción.

Su regreso después del delicado momento fue con un ruego de silencio absoluto, ‘‘para poder cantar a capela para las más de 3.000 personas´´. Llevando hasta la última persona ubicada en la última fila del teatro su voz y devolviéndole las esperanzas, al grito de ‘‘Quien dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón’’.

Terminando con el optimismo de ‘‘Dar es dar’’ y dejando para lo último la antes mencionada ‘‘Mariposa Tecknicolor’’. Así Paez se retiraba del escenario saludando como si la velada concluyera ahí.

Definitivamente el motivo de la extendida ovación y la posterior entonación de ‘‘Y Dale alegría a mi corazón’’ repetida infinidad de veces al unísono por todo el teatro, una vez que se habían encendido todas las luces y cerrado el telón, no se debieron a un incumplimiento de las expectativas, sino a la necesidad de agradecer (con una de las maneras más bellas) la autenticidad y la entrega total del maestro Fito Páez, que luego de esos inolvidables 20 minutos de verdadera demostración de cariño, retornó para cerrar con ‘‘A rodar mi vida’’.

Una vez más el rosarino demostró porque es el encargado de llevar la voz cantante.