martes, 16 de septiembre de 2014

A los imprescindibles


Los mares,
los vientos,
los siglos,
surcará.

La voz de este pueblo
en un grito arderá.
Aunque le corten la lengua,
aunque sus manos destrocen.

Nuestro canto es la unidad,
Latinoamérica libre!

domingo, 27 de abril de 2014

La cuestión Páez

``Dicen que ya no soy yo´´, canta Rodolfo Páez en Ciudad de pobres corazones ante un Luna Park eufórico y posteriormente aclara ``¿Y quién mierda voy a ser?´´.

http://fotosrodrigoalonso.blogspot.com.ar/

Hace tiempo quería expresar mi opinión acerca del las controversias que rondan a quien creo es uno de los mayores artistas que tiene Latinoamérica. Quizás el impresionante concierto del último sábado, en el clásico estadio porteño en donde Fito luego de recorrer todo su último disco ‘‘Yo te amo’’ continúo con clásico como Al lado del camino, Abre, El jardín donde vuelan los mares, Bello abril, Creo, Polaroid de locura o Giros junto a Ariel Rot, fue el aliciente para sentarme a escribir sobre el tema postergado.

La ‘‘cuestión Páez’’ recorre dos grandes corrientes críticas, una es la que abarca el espectro musical del artista rosarino y la otra vinculada a su visón social y política. La primera corriente crítica es abordada a continuación desde el lugar de melómano sin un despliegue de conocimientos técnicos sobre la disciplina musical y la segunda desde la mera cita a las exposiciones públicas del músico en cuestión.  

-``Fito después de ‘‘El amor después del amor’’ se acabó´´.

Quienes son emisores de esa frase pueden llegar a realizar ciertas concesiones como ser ``A lo sumo te banco hasta Circo Beat/Abre´´.

Este último se editó en 1999, desde allí hasta el presente Páez grabó en estudio aproximadamente diez discos más. ``Rey Sol´´ hasta ``Yo te amo´´, pasando por la perla de ``El sacrificio´´ o ``Naturaleza sangre´´. Raramente a quien le gusta el sin fin de melodías del disco más vendido de la historia de la música argentina (El amor después del amor) pueda obviar, habiéndolos escuchado, temas como A medio paso de tu amor; El diablo de tu corazón; Bello Abril; Entrance; Waltz for Marguie; Zamba del cielo; London Town; la versión del tema de Chico Buarque Construcción; Esto podría haber sido una canción; Guerra de Luz; Mouchette; El fantasma caníbal; Por donde pasa el amor; La canción del soldado y Rosita Pazos; Las luces de la ciudad; etc.

Quien se pierda la vasta obra de este inmenso artista por no soportar la pretensión de que obras como ``El amor después…´´ se construyen una sola vez, quedará afuera de una riqueza musical y artística impresionante que forma parte de la cultura de habla hispana. 

Pero, al fin y al cabo el arte está guiado por la subjetividad y esta primera crítica es irresoluble.

La segunda y última cuestión que gira en torno a la figura del rosarino, toma mayor vigor a partir de una carta enfurecida contra una forma que él entiende mezquina y miserable de construir la sociedad. A partir del famoso ``me da asco la mitad de los porteños´´. Esto provocó la ebullición de cientos o miles que salieron a cruzarlo argumentando que su respuesta al resultado de las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires, se debía a cuestiones de conveniencia o de índole económica.

Quienes esto aducen desconocen seguramente al Rodolfo Páez que en el año ’95 cuestionaba a una porción de la sociedad que ``Vota a Menem, habiendo dejado pasar la Obediencia de vida o el Punto Final´´ y también a una ``Argentina exhibicionista y criminal en la cual la franja de los que tienen y los que no, se hace cada vez más grande.´´

El que en el año ’93 donaba 400 mil dólares a UNICEF por algo que creía justo. Diciendo  ``yo me he beneficiado mucho este año con el apoyo del pueblo argentino a mi obra musical y quiero devolver aunque sea en parte, a los niños y niñas argentinos, todo lo que he recibido´´. El autor de Tercer Mundo y La casa desaparecida, `` La primera era una broma, era decir “bueno, se viene este disparate”. Y este último tema es más grave.´´; o de la tierna historia de amor de un niño de 11 (11 y 6) que cinco años más tarde es El chico de la tapa y la pregunta acerca del rol de la sociedad en la contención de nuestros jóvenes.

Páez es el mismo. El mismo que en 1985 ofrecía con una canción su ‘‘corazón’’ cuando crean que ‘‘todo está perdido’’, emocionaba este último sábado 26 de Abril al Luna Park con su carta del Soldado a Rosita Pazos. Jugado en cada palabra y en cada silencio. Cuando canta en Ciudad de pobres corazones ``no me verás arrodillado´´ y agrega ``nunca más´´, como cuando en El diablo de tu corazón dice ``Las cosas tienen que estar bien ya no se puede estar peor´´ y retruca ``O sí! Pero las cosas van a estar mejor´´.


Expuesto a exabruptos como cualquier persona, Rodolfo ‘‘Fito’’ Páez mantiene una coherencia en el compromiso social a través de sus años y eso lo hace ser él. Sino, ¿Quién mierda va a ser? 

Fuentes:
- Entrevista Páez 1995: https://www.youtube.com/watch?v=5G19MEF9idM
- Páez y UNICEF: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-172698-2011-07-21.html
- Páez 1999 en Página12: http://www.pagina12.com.ar/1999/99-10/99-10-30/pag27.htm

jueves, 21 de noviembre de 2013

A León



A León lo vi por primera vez hace poco más de 10 años, con más o menos esos mismos años de vida. Su música y sus letras ya no solo eran los sonidos cotidianos y alegres que inundaban mi casa. Todo se resignificaba. Bajo el Sol de Bogotá ya no era sólo esa bella melodía bailable, era también el compartir, el despojarse de las cosas para que el otro también tenga. ``Deja que el gamín te tumbe un poco de lo que traes, esa es la única forma que tiene para ganar.´´

Éste artista me abrió un mundo, o mejor dicho me abrió la esperanza de otro mundo. Un mundo posible más amigable, menos hostil, más comprensivo, más sociable.
Pero para llegar a ese mundo, siempre detrás, la lucha. El compromiso. La coherencia.

Con Gieco conocí el valor de los pañuelos blancos, el saber que había más gente que buscaba incasablemente ese sueño y que detrás tenía una lucha propia inclaudicable y por eso esa lucha se había hecho de todos también. Conocí el valor de la memoría, de la verdad, de la justicia y de la igualdad.

León me marco ideológicamente a los 10 años. En plena crisis del 2001 me explicaba el significado de la hermandad latinoamericana y cuando los medios culpaban a los hermanos de la patria grande por la falta de empleo, él nos gritaba desde la música que los verdaderos culpables eran los intereses transnacionales. Y que si nos pedían que volviéramos otra vez donde nacimos (a los que iban en busca de una vida que Argentina no les brindaba o mejor dicho las políticas neoliberales no les brindaban), nosotros les íbamos a pedir que sus empresas se vayan de nuestro país. De igual a igual.

Años después la historia nuestra, argentina y latinoamericana, dió un giro trascendental. Y en 2004 León ya había comprendido ese cambio que se había iniciado meses antes con la llegada de un hombre sureño, que tenía apenas un 23% de respaldo popular.

No me voy a olvidar nunca el recital en el Ópera, cuando como preludio de una emblemática canción, él diciendo ``tengo la alegría de estar transitando junto a todos ustedes en un país más justo, en un país que soñamos, en un país con libertad donde los asesinos no caminen y llenen de sangre las calles que pisan nuestros hijos´´, para luego cantar En el país de la libertad, expresaba su apoyo al nuevo gobierno. Me volví enojado, no entendía ¿por que se ponía al lado de un ``político´´? Si ya sabíamos que eran todos lo mismo. Los años, la vida y la comprensión histórica me enseñaron que yo tenía que estar al lado de ese mismo hombre y de esa mujer.

El sábado después de todo el tiempo que pasó, lo ví ahí, arriba del escenario, después de 4 horas de show, con más energía que cualquiera de los que estábamos sentados disfrutando de su música (de sus palabras, de su presencia) y me di cuenta que de León hablaba Bertold Brecht.

León es un imprescindible, porque hay hombres que luchan un día y son buenos, hay quienes luchan muchos días y son muy buenos, pero hay quienes luchan toda la vida. León Gieco es uno de ellos y por eso es imprescindible.

Gracias por ser brújula en las tormentas. Por alegrarme y hacerme reflexionar en el mismo instante. Por transformarme con tu lucha en un militante político que se decide a no rendirse nunca en la búsqueda de ese mundo posible que soñamos.

Feliz cumpleaños y mucha vida, que vos sabes como transformarla en buena.

viernes, 14 de diciembre de 2012

L.A.S.

Ser de luz, amor y luz.
Tu magia impoluta se siente. 
Se siente cuando te nombramos, 
Cuando cantamos un verso tuyo, 
Tuyo y nuestro, 
Porque nosotros somos vos. 

Cuando te celebramos reunidos, 
en cada una de las lágrimas 
que riegan el suelo por tu memoria, 
en cada abrazo, cóctel de sensaciones, 
te sentimos. 
Iluminándonos con tu amor. 

Alma eterna, 
Refugio para los mortales, 
Este llanto no es tristeza, 
o quizá algo, por la ausencia de tu risa. 
Pero también es alegría por poderte compartir, 
por saber que tu huella no llegó solo hasta mí. 

Una vez más voy a cantar lo que siento, 
Para no morir por dentro. 

Voy mirar en el cielo, 
el eterno resplandor, 
y quedarme al fin tranquilo, 
que la canción llegó hasta el Sol.





Tomada sobre fotografía de Eduardo ''Dylan'' Martí















Tomada sobre fotografía de Eduardo ''Dylan'' Martí








Todas las fotografías pertenecen a Sebastián Tornamira.

viernes, 7 de diciembre de 2012

10 de Octubre

Hoy el día está menos gris,
aunque el cielo mienta.
Siento la energía de los vientos
que mañana voy a poder contemplar, con vos.

Las cenizas de la sudestada
que inundaban toda la ciudad,
solo abonarán jardines
donde te veré brillar.

Y todos los vientos soplarán.
Y todos los vientos soplarán.
Y todos los vientos soplarán,
dibujándolo al Sol...

Fotografía: Seba Tornamira


lunes, 3 de diciembre de 2012

Nubarrón de tormenta


Foto: Seba Tornamira

La previa a un concierto de Liliana Herrero puede representarse con la imagen de un enorme cúmulo de agua concentrada en un cielo negro que augura la ferocidad con que se va a desarrollar el acontecimiento.

La artista entrerriana tiene la capacidad de interpelar al público con su intensidad y conversar a través de las emociones con cada una de las personas presentes.

Su energía, que se dispara a través de su voz única, expresa un movimiento constante de este tiempo. Este tiempo que intenta romper con los lazos comunes que atan a la cultura, que la repiensa, que la discute. Un tiempo que pretende un cambio, un nuevo viento.

En momentos donde las sociedades se complejizan, donde todo comienza a moverse, la cultura abre espacios a nuevas profundidades. Herrero representa esa complejidad y por eso la vigencia de su arte.

Pero su apuesta es mayor y en el final de un concierto de por si intenso, que contó con la compañía de Juan Falú para interpretar entre otras una variación sobre Alfosina y el mar con la calidad que sólo el músico tucumano puede impregnarle o el recuerdo de la hermosa melodía de Run Run de Violeta Parra, la artista oriunda de Villaguay suelta una explosiva versión de la zamba 
‘‘a diablera’’ música de Hilda Herrera y letra de Antonio Nella Castro que en versos como ‘‘total cuando haga noche en medio de la huella y se eche largo a largo debajo de algún tala el diablero mirando las estrellas ya ni se acordará de cuánto gana’’ hiende las almas de todos los presentes en el Teatro.

Una artista que transita la música como una búsqueda constante, expone a una sociedad que transita un movimiento constante hacia un nuevo cambio.

Luego de interpretar el hermoso tema de Fernando Cabrera 
‘‘El tiempo esta después’’ y ‘‘Nostalgiosa’’ Herrero se retira bajo una ovación encendida que le pide que regrese para dar un último grito.
‘‘La revolución es un sueño eterno…’’ parece cerrar perfectamente el concepto del encuentro en la calle Sarmiento 2255.

Una fotografía de Kaloian Santos Cabrera proyectada sobre una gran pantalla (ubicada en el centro del escenario) y la voz de Liliana Herrero sobre los acordes de 
‘‘Confesión del viento’’, le daban cuerpo a esa frase que expresa el infinito camino hacia un cambio, la incansable ruptura de las viejas ataduras que impiden el progreso y el surgimiento de algo nuevo y transformador.

Foto: Seba Tornamira

domingo, 5 de agosto de 2012

Alma en canciones

El músico patagónico llevo su magia al interior del Gran Rex para compartir entre canción y canción una forma de ver el mundo, una forma de ver a la sociedad y una forma de disfrutar y reflexionar la vida.

(foto: Flor Carroza)
La Capital Federal había amanecido con una incesante lluvia que como ya tiene acostumbrados a sus habitantes transformaba a la ciudad en una especie de gran estanque en la que se intenta convivir entre los ruidos de los millones de automóviles que aceleran su paso para estar primeros en el congestionamiento matutino mientras despliegan sus estruendosas bocinas e insultos a los peatones, que corren sin mirar, a refugiarse del agua que pareciera quemar sus trajes y vestidos dejándolos desnudos ante la mirada del tan poco cálido ambiente de oficina.

Es en este mismo hábitat en donde el músico patagónico despliega su universo audiovisual para interpelar a los actores (secundarios en esta escena, pero protagonistas fuera de la enorme sala del Teatro Gran Rex) y lo hace cuestionando las formas de relacionarse con sus pares, su desmesurada ambición por el consumo o su irracional codicia, en el primer tema de la noche  ‘‘Elefantes’’.  Pero su exposición no queda en un simple reproche sino que va más allá, ruega al sujeto ``Apreta los dientes, cambia tu destino hoy…´´

La segunda canción interpretada por Lisandro y la excelentísima ``orquesta´´ que lo acompaña es  ‘‘Cien Pájaros’’, que suena como un homenaje a la naturaleza, a los sonidos únicos que parten del vientre mismo de ella. En esta intenta aplacar y excusarse por tanta destrucción que provoca el hombre sobre ella.

Quizás resulte exagerado al lector la utilización del término  ‘‘orquesta’’ para describir a los 7 músicos (más el sonidista), que acompañan a Aristimuño arriba del escenario, pero esa sensación va a pertenecer únicamente a quienes no hayan podido apreciar la calidad sonora que representa un conjunto integrado con Carli Aristide en guitarra eléctrica, charango, samplers y coros; Leila Cherro en cello y coros; Martín Casado en batería, xilofón, samplers y coros; Rocío Aristimuño en percusión y coros; Lucas Argomedo en bajos y cello; María Laura Bertero en violín y Pablo Jivotovschii en violín, todos ellos dirigidos por las guitarras, samplers  y el enorme registro de notas que componen la voz de Lisandro. Esta conjunción da como resultado melodías exquisitas interpretadas con la más delicada fineza cuando la ocasión lo requiere o la mayor audacia y potencia de ser necesaria.

Claro que de esa forma cualquier interpelación y reclamo se aliviana hasta convertirse en un aliciente para una posterior reflexión. Más cuando entre estos se retoman canciones que trasladan a los presentes a los más hermosos paisajes, permitiéndoles viajar aunque sea unos instantes con el viento sur de  ‘‘Tu nombre y el mío’’ o la bella  ‘‘Azúcar del estero’’, para apalear la tan hostil convivencia cotidiana de una ciudad como Buenos Aires.

El encuentro continuó con invitados de la talla de Lito Vitale para hacer la que quizá sea la canción más oscura del último disco,  ‘‘Pozo ’’ o de Fabiana Cantilo, la histórica voz del rock, que acompaño en la versión de  ‘‘Igual que ayer’’. Una versión más pausada de  ‘‘Traje de dios ’’, la hermosa  ‘‘Última prosa’’  ‘‘Aurora Boreal’’ precedieron a la gran versión del tema  ‘‘Cerrar los ojos’’ que el músico rionegrino interpretó junto a Dread Mar I y a todo el teatro que coreaba al ritmo de ``Cielo de mis noches, que viva la revolución!´´

Mientras saludaba a sus ``hermanos patagónicos´´, comenzaron a sonar los primeros acordes de  ‘‘Puente’’ que electrizó a todos los espectadores que observaban esta vez desde sus butacas la potencia que fluía desde el escenario. Siguió con el segundo tema de Mundo Anfibio y quizás el mejor,  ‘‘Un dólar, un reloj y una frase sin sentido’’ que expone a la sociedad en su desinformación y en su extrema individualización, música y poesía de alto vuelo.

Los ánimos se distendieron momentáneamente con ‘‘Anochecer’’ y su carnavalesco clima, para volverse reflexivos en el hermoso homenaje a las Abuelas de Plaza de Mayo que Lisandro hizo junto a Gabo Ferro en el tema  ‘‘Green Lover’’, acompañado por el recuerdo a Luis Alberto Spinetta que evocaron los aplausos que venían desde las butacas.

‘‘Anfibio’’, el primer tema difundido del último disco del artista rionegrino, continuó la lista que siguió con una versión de  ‘‘El plástico de tu perfume’’ realizada a dúo con Luciana Jury. Una versión que provocó el unánime aplauso de toda la sala, parados para ovacionar la impresionante y desconocida, hasta ese momento, voz de Luciana (hija de Jorge Zuhair Jury y sobrina de Leonardo Favio) que obnubiló a todos.

Luego del primer parate de la noche sale al escenario solo con la guitarra para dedicarle  ‘‘Vos’’ a su mujer, en un silencio absoluto de todo el teatro.  

La próxima invitación sería la presencia de Hilda Lizarazu para hacer  ‘‘Me hice cargo de tu luz’’ y  ‘‘A donde vayan tus pies’’, esta última también del reciente disco y con un nuevo pedido, el de una mayor conciencia frente a la vida: ``Déjale algo bueno a tus huesos…´´

VIDEO ``ME HICE CARGO DE TU LUZ - con Hilda Lizarazu´´

La noche iba llegando a su fin con una versión más acústica de  ‘‘Aunque no estés aquí’’ y la participación de Nekro, de Boom Boom Kid, para hacer  ‘‘How Long’’ una hermosa canción que funciona como respuesta a la apología consumista basada en el capital. Este tema e interpretado junto con dicho músico (exponente de la producción musical autogestionada), suena como una sutil pero energética canción de protesta. ¡No todo lo pueden comprar! Y así se retiran del escenario nuevamente todos los músicos y van dándole forma al final de la jornada.


Claro que faltaban los bises con tres emblemáticas obras  ‘‘Canción de amor’’ ‘‘Blue’’ y ‘‘Es todo lo que tengo y es todo lo que hay’’ que finalizaban una noche en la que Buenos Aires respiró por casi 3 horas de todas sus asperezas y hostilidades de metrópolis, pero a la vez dándose la oportunidad de reflexionar sobre el entorno, las relaciones sociales y los daños que este modelo de vida regido por el capital y no por las personas causa a la totalidad.

Por casi 3 horas Lisandro Aristimuño logró que el mundo fuera testigo de su alrededor  y que la prensa recuerde contarlo, quizás en su titular.

martes, 1 de mayo de 2012

Celebración de amor

Guiados por la inigualable calidad musical de Pedro Aznar, miles de personas participaron de este Primer Encuentro Multitudinario para festejar la obra de Luis Alberto Spientta.



Quizás el frío de ese 29 de abril de 2012 creería ser el marco natural para un día en el que se recuerda el vacío que deja la partida de un ser tan amado y admirado, ese que nos dejó a todo el pueblo spinetteano la noticia del último 8 de febrero. Pero este marco tenía un error conceptual que Pedro Aznar aclaró desde el comienzo.

El encuentro no sería un homenaje a su inmensidad sino una celebración, un agradecimiento al legado maravilloso que Luis dejó. Y por eso la baja temperatura que proponía el clima, fue opacada con la calidez de los miles de participantes dirigidos por la excelentísima figura de Pedro Aznar quien fue el encargado de elegir los tesoros que serían expuestos en esta oportunidad, acompañados también por Andrés Beeuwsaert, Roxana Amed y el extraordinario ‘‘Pomo’’ Lorenzo.

‘‘Si es que sus sueños son luces en torno a ti, tú te das cuenta que él ya nunca ha de morir, nunca ha de morir…’’ recordaba la voz de Pedro las mágicas enseñanzas del maestro, que a los 16 años componía este tema, el Tema de Pototo, que fue elegido por el anfitrión para inaugurar la celebración. Si 16 años parece demasiado joven para expresar un sentimiento tan profundo, los 23 abriles que tenía Spinetta cuando compuso el tema que proseguía en la lista parecen inentendibles.

La ``Cantata de puentes amarillos´´ es una de las piezas más maravillosas que se puedan apreciar de la vastísima obra que produjo en la voz hispana. Inspirada en las cartas que Vincent Van Gogh le escribía a su hermano Teo, provocó una erupción de un sinfín de melodías y poesía surrealista, en un joven Spinetta recién separado de su emblemática banda Pescado Rabioso.

Así entre lágrimas que no podían ocultar el choque de sensaciones tan dispares, como la tristeza que provoca el ausencia física en un mundo regido por lo material, pero también el agradecimiento infinito y admiración profunda a un ser que supo inspirar las mentes y los sentidos de varias generaciones que crecieron o se elevaron con su obra, se presentaron Perdonado (niño condenado); Kamikaze; No te Busques ya en el umbral; Dulce 3 Nocturno; Todas las hojas son del viento; Resumen Porteño; Figuración; Serpiente, viaja por la sal; Los libros de la buena memoria (tema que quedó eternizado junto al mismo Aznar, en la presentación en el programa televisimo de Juan Alberto Badía por los años ’80); Cementerio Club; Umbral; Sexo; Blues de Cris; Figuracion; El anillo del capitán Beto; Barro tal Vez; Durazno Sangrando… creo que no hace falta agregar absolutamente nada a los títulos anteriores, todo el que escuchó cada uno de esas piezas sabe que hablan por sí solas.

Claro que sería difícil, para no citar al ``imposible´´, Seguir viviendo sin su amor y es por eso que el Flaco sabiendo de la finitud de los cuerpos plasmó su amor en esta obra infinita para que todos nosotros podamos seguir viviendo con su amor y en agradecimiento, el músico que formó parte de una de las bandas más importantes de la música nacional (Seru Girán), instó a todos los presentes a cantar uno de emblemas de la obra celebrada, ‘’Muchacha ojos de papel’’.

Así, aplacando el frío alrededor de una obra inspirada principalmente por el amor, las miles de personas escucharon los últimos temas (Todos estos años de gente; Quedándote o yéndote; Que ves el cielo; Ella también) y entre aplausos y llantos, cerraron la primer celebración multitudinaria de una un legado eterno, sin la presencia física de su autor, pero con la magia y energía de su alma acompañando la velada.

Quizás porque su música, su poesía y el sentido de cada una de sus palabras haya atravesado tan profundamente el alma y la conciencia de cada uno de los que lo escucharon, es que no puede existir la posibilidad en la cabeza de nadie que la desaparición física de Luis Alberto Spinetta lleve a su ausencia.  Su presencia es eterna. El flaco es inmortal.

martes, 14 de febrero de 2012

Al hombre de luz



Hoy no me queda más que creer en la eternidad de las almas, creer que tu luz seguirá creando y componiendo más allá de la desaparición de tu cuerpo. Y es que pensar que esa magia inigualable que usas para embellecernos la vida, para decorarla como decías, no va a abrazarnos una vez más y elevarnos como en cada nueva canción, en cada palabra que salía de tu boca, en cada melodía que dibujaba tu guitarra, me hace sentir vació, me da miedo.

Y es por eso que decido creer que tu alma está cantando en algún rincón del universo y que volveré a encontrarte alguna vez para que me emociones y me llenes como lo hiciste tantas veces.

En ese momento, cuando te encuentre, voy a aprovechar para decirte lo que no pude. Para agradecerte por cada una de esas noches en que mi viejo y yo nos preparábamos y salíamos de casa con la sonrisa más grande que nunca, para ir a verte y darnos cuenta que viéndote éramos uno,  nada nos desunía en ninguna de esas noches en La trastienda, en el Coliseo, en Velez, en los pequeños teatros y cuando uno no podía ir e iba el otro disfrutábamos por los dos de toda tu entrega  y no veíamos la hora de vernos para contarnos hasta el mínimo detalle todo el concierto. También agradecerte por aquel día (que mis nervios por tenerte adelante no me permitieron), que con tu humildad y generosidad saludaste a papa por sus cincuenta años. Esos gestos propios de un único son los que voy guardar siempre.

No fuiste un músico más para mí, ni  para mi familia. Todo el que me conoce  sabe lo que representas en nosotros y por eso nunca se va a borrar tu huella.

Te amamos y te recordaremos siempre y cada vez que mire al cielo sabré que la canción llego hasta el Sol y que allí algún día nos reencontraremos.

Gracias.

martes, 22 de noviembre de 2011

Esclavo
De tus caprichos,
De tus tiempos,
De tus miserias,
Del vacío que dejas día a día.

Esclavo
De tus desprecios,
De tus mentiras,
De tus miedos,
De tu sombra que no se aleja.

Esclavo
De la luz de tu sonrisa,
De tus ojos cuando miran,
De tu voz
(la voz oscura del silencio).

Esclavo hasta que ella
acompañe esta plegaría,
Como a los pasos de Ernesto,
Como a la fiebre del parque,
Como al cielo dibujado en la bandera de aquel mayo,
Como a la dulce Nicaragua,
Como a los jóvenes de Córdoba.

Esclavo hasta  que ella,
Pise fuerte nuevamente
Y en un canto insurgente
Sea esta canción más bella.

sábado, 19 de noviembre de 2011

La sinfonía del caballero iluminado por la luna



En una puntualidad récord, el músico británico aparecía sobre el escenario de GEBA para presentar el set de sus dos coristas (Rosie Doonan y Jesica Hoop) que precedían el gran espectáculo sonoro y visual que tiene acostumbrado Peter Gabriel.

Luego del pequeño e impecable set de las cantantes con sus guitarras, acompañandose mutuamente con sus delicadas y frágiles voces, se ubicaban en sus lugares los 46 músicos de la New Blood Orchesta, integrada por músicos europeos y argentinos, liderada por Ben Foster y comenzaban con las primeras notas de 
‘‘Heroes’’, tema icono del rock compuesto por David Bowie. Este sería el primero de la lista, en la que Gabriel deslumbrara a las miles de personas que colmaron el predio, con su impecable voz.

Luego de la primera canción, el creador de Solsbury Hill, (acompañado por unas hojas que hacían las veces de ayuda memoria) saludaba a todos los espectadores con un español muy dificultoso y les comenta a modo de comprensión que él tiene su estudio de grabación en Inglaterra en un lugar donde pasan trenes todo el tiempo, por lo que se siente como en su casa. Este detalle del músico hace referencia a que el predio de GEBA esta rodeado por dos lineas del Ferrocarril Mitre y por el Ferrocarril Gral. San Martin, que durante el transcurso de la noche desfilaron en innumerables oportunidades por ambos costados del escenario.

De estaba forma Peter Gabriel da comienzo a un espectáculo impecable que desde lo visual incluía no solo la figura de uno de los más grandes animadores de la historia de rock (que en cuanto a materia artística que acompañe lo sonoro fue el primero en armar escenografías y disfraces en su inolvidable etapa en Genesis) sino también cuatro inmensas pantallas de led que mostraban imágenes especiales para cada composición cuando no mostraban ediciones de lo que iba ocurriendo en el escenario. A esto se le sumaba la excelencia musical que ofrecían la intacta y hasta casi renovada voz de Gabriel, junto a las cuerdas, los vientos, el piano, la percusión y los coros, de la orquesta liderada por la enorme figura de Ben Foster quien se erigía en lo más alto del escenario y guiaba con la danza de sus manos a las estrellas de la noche, que eran esos memorables músicos, y acompañaba con su enorme presencia, la figura del Caballero iluminado por la Luna.

Asi pasaron grandes interpretaciones como la de 
‘‘Wallflower’’‘‘San Jacinto’’‘‘Downside up’’‘‘Secret World’’‘‘Digging in the Dirt’’‘‘Mercy Street’’, la cinematográfica ‘‘Intruder’’, llegando a picos inolvidables como ‘‘The Rhythm Of The Heat’’ o ‘‘Red Rain’’ (con imágenes de la lluvia roja y rios con enormes esqueletos de peces nadando).

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando Peter homenajeo a su padre, que ``en abril cumplirá 100 años´´, con el tema ‘‘Father, son’’ y con imágenes de ambos caminando por las extensas campiñas inglesas, cantaba ``Afuera en la llanura nos tomamos una pausa, -mira que lejos hemos llegado´´. Recordando lo que también el 22 de marzo de 2009 fue uno de los momentos más emotivos de la noche, aquella vez sin la orquesta, pero con su piano y Tony Levin.

El final aguardaba de los grandes exitos, como ‘‘Solsbury Hill’’, canción que compuso luego de su salida de Genesis y que significó el primer hit de su carrera solista. El recuerdo a Stephen Biko, el militante sudafricano asesinado por su lucha contra el apartheid, vino con la homónima ‘‘Biko’’ que termina con el coro por parte del público y con el brazo en alto y la primera despedida de la noche con la frase ``lo que sigue depende de ustedes´´. 

‘‘In your eyes’’ devolvió al británico al escenario que cerró la inolvidable velada con el canto a la esperanza de ‘‘Don't give up’’, tema que en la versión original interpretó con Kate Brush y que esta vez fue acompañado por la delicada voz de su corista.

Así terminó una noche para el recuerdo de todos los presentes que vivieron un espectáculo único por su estilo, la delicadeza de su sonido y la inigualable presencia del caballero que ayer estuvo iluminado por la Luna, esta vez la porteña, que en un extenso aplauso lo despidió hasta la próxima.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Otra vez te pienso y te busco entre tanta gente
Nada, no dejaste ni una huella y me desarmo
Día a día me desarmo una y otra vez soñándote

que tonto,
yo parado, siempre parado.

Ayer creí ver tus ojos, enormes, preciosos
Posados sobre mí, y yo desarmado caí
perdiéndote de nuevo, quemado por el fuego.

que tonto,
yo parado, siempre parado.

Solo sombras, nada
Quizá te traiga la calma, pero como esperarla sin vos?
Sin luz, a oscuras en el eterno vacio.

tan eterno como el tiempo que esperó parado
(mientras caían las arenas del reloj)
el tonto en el Sahara. Parado, siempre parado…

lunes, 17 de octubre de 2011

Serrat en Lomas: sobre el arte y la ideología

El artista catalán convocó 35 mil lomenses en una noche repleta de poesía, música y conciencia social. Las distintas matices del show histórico que brindó Serrat en Lomas de Zamora.


El estadio del ‘‘Taladro ’’ abría sus puertas a miles de almas que llegaban para disfrutar de una velada única, ofrecida por la intendencia del municipio de forma gratuita a aquellos que luego de anotarse, salieran beneficiados en el sorteo de las entradas.

Octubre regalaba en su decimoquinto día una noche totalmente despejada y con un clima ideal de primavera, para darle la bienvenida a uno de los artistas más importantes que hayan pisado el suelo lomense.

El intendente fue el encargado de presentar a Joan Manuel Serrat que entraba al escenario acompañado de los primeros acordes de ‘‘Hoy puede ser un gran día’’ interpretados por una banda magnífica encabezada por el maestro Richard Miralles (piano) y con la presencia también de José Mas (teclados), Vicente Climent (batería y percusión), Israel Cuenca (guitarras), Marta Roca (violín) y Daniel Casielles (contrabajo y bajo eléctrico).

El concierto contó (además de la inigualable voz y presencia del catalán que oculta de manera formidable sus 67 años) con un repertorio que atravesaba la reflexiones de ‘‘De vez en cuando la vida’’ y ‘‘Aquellas pequeñas cosas’’ con sus vaivenes cotidianos; las más hermosas historias y declaraciones de amor y desamor como ‘‘Entre el infierno y el cielo’’, ‘‘Tu nombre me sabe a hierba’’, ‘‘No hago otra cosa que pensar en ti’’, ‘‘Lucía’’, ‘‘Señora’’, ‘‘Sinceramente tuyo’’, ‘‘Penélope’’; la emblemática canción que derramó las lágrimas de las miles de madres presentes (minutos antes del festejo por su Día) dedicada a ‘‘Esos locos bajitos’’; los viajes a través de Cataluña en canciones como ‘‘Palabras de amor’’ (cantada en catalán y dedicada a ``todos los catalanes que encontraron su lugar en Argentina y para todos los argentinos que por esas cosas de la vida llegaron a Cataluña´´) o el hermoso paisaje descripto en ‘‘Mediterráneo’’ y lugares sin tiempo ni espacio como el olvidado ‘‘Pueblo Blanco’’; el recuerdo al poeta Miguel Hernández (quien murió en la cárcel apresado por el franquismo, luego de realizar el ``turismo carcelario que utilizaban las dictaduras para quitarle toda posibilidad de sociabilización y pertenencia a los prisioneros´´) en temas como ‘‘Nanas de la cebolla’’ o ‘‘Hijo de la luz y de la sombra’’; las críticas a la sociedad capitalista y el reclamo por una emancipación definitiva y luchada, en temas como ‘‘Me gusta todo de ti (pero tú no)’’, ‘‘Para la libertad’’ sobre el poema de Miguel Hernández ( con imágenes del partido comunista y la muerte del dictador Francisco Franco) y la espectacular denuncia a la apropiación capitalista plasmada en ‘‘Disculpe el señor’’, con el recuerdo al coautor del ``Manifiesto comunista´´ Karl Marx (ovacionado por una gran cantidad de espectadores).

En el final, acompañando a Serrat, el público se puso de pie para corear el maravilloso poema de Antonio Machado ‘‘Cantares’’ y ovacionar al artista que abandonaba el escenario entre los gritos de ``golpe a golpe y verso a verso´´. Las miles de personas se quedaron paradas aplaudiendo y aguardando el regreso del artista que cantaría algunos de los temas antes mencionados y a pesar del rechazo y del unánime ‘‘¡No!’’ de los presentes, cuando el catalán cantaba ‘‘Se acabó, el Sol nos dice que llegó el final’’, la histórica velada culminaría al canto de ‘‘Vamos bajando la cuesta que arriba en mi calle se vistió de fiesta…’’

Aunque nadie quería despedirlo, sabían que había dejado todo inclusive él que agregó ‘‘Si fuera por mí me quedo toda la noche, pero mi envase ya no puede más’’ y así fue como la ‘‘Fiesta’’ concluyó con el tema homónimo y con el delirio de los lomenses que disfrutaron de una noche única con uno de los artistas de habla hispana más reconocidos a nivel mundial.

Joan Manuel Serrat demostró que se puede tener una posición política tomada públicamente y plasmarla en el arte, entregando una obra de inigualable calidad y compromiso.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Y hoy solo te vuelvo a ver


A las 23.10 del Martes 11 de Octubre, Fito Páez cerraba un nuevo concierto en el teatro Gran Rex como ya tiene acostumbrados a sus fans con ‘‘Mariposa Tecknicolor’’. No es una autodenominación la frase ‘‘llevo la voz cantante’’, sino un título otorgado por los miles de admiradores que tiene el músico rosarino. 

Los 20 minutos siguientes al término del recital el público presente en Corrientes 857 no se quedó aplaudiendo y cantando ‘‘Y dale alegría a mi corazón’’ por no haber saciado sus expectativas...

Más de dos horas de concierto que iniciaron con la subida del telón dibujando a un Fito Páez al piano acompañado por instrumentos de cuerda y un hombre de traje lila (de espaldas). Este hizo estremecer a todos los espectadores que miraban emocionados desde sus butacas, cuando al darse vuelta comprobaron que el personaje de cabellos rizados y bigote bicolor era Charly García, quien interpretó junto al anfitrión el primer tema de la noche ‘‘Desarma y sangra’’ y luego de presentar a Páez abandonó el escenario.

La noche arrancaba con un público enardecido por el inmejorable y memorable comienzo, y continuaba con un popurrí del rosarino acompañado por su voz y su piano que incluía ‘‘Dale alegría a mi corazón’’, ‘‘She's mine’’, 
‘‘Tus regalos deberían...’’,‘‘El amor después del amor’’ y ‘‘Tema de Piluso’’. 

Los invitados siguieron y la velada se fue mistificando a medida que pasaban Fabi Cantilo, Lisandro Aristimuño, Leo Sujatovich, el Chaqueño Palavecino y los muchachos de Onda Vaga. Entre medio de todos ellos Fito le confiesa al público ‘‘A mí me gusta la gente viva, no me gustan los muertos, me gusta la gente que esta acá...’’ y les pide ‘‘...como Charly está acá, vamos a cantarle a él algunas canciones y si quiere venir que venga’’. Y así fue como el autor de discos como Clics Modernos reapareció sobre el escenario y juntos interpretaron temas tanto de Sui Generis, como de su carrera solista y cerraron con ‘‘Los dinosaurios’’.

‘‘Ciudad de pobres corazónes’’ despedía por primera vez a Fito (claro está que faltarían los bises), que al grito de ‘‘en esta puta ciudad...’’ abandonaba el escenario dejando a todos con una sensación de dolor por la vigencia absoluta de esa canción.

Su regreso después del delicado momento fue con un ruego de silencio absoluto, ‘‘para poder cantar a capela para las más de 3.000 personas´´. Llevando hasta la última persona ubicada en la última fila del teatro su voz y devolviéndole las esperanzas, al grito de ‘‘Quien dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón’’.

Terminando con el optimismo de ‘‘Dar es dar’’ y dejando para lo último la antes mencionada ‘‘Mariposa Tecknicolor’’. Así Paez se retiraba del escenario saludando como si la velada concluyera ahí.

Definitivamente el motivo de la extendida ovación y la posterior entonación de ‘‘Y Dale alegría a mi corazón’’ repetida infinidad de veces al unísono por todo el teatro, una vez que se habían encendido todas las luces y cerrado el telón, no se debieron a un incumplimiento de las expectativas, sino a la necesidad de agradecer (con una de las maneras más bellas) la autenticidad y la entrega total del maestro Fito Páez, que luego de esos inolvidables 20 minutos de verdadera demostración de cariño, retornó para cerrar con ‘‘A rodar mi vida’’.

Una vez más el rosarino demostró porque es el encargado de llevar la voz cantante.

lunes, 6 de junio de 2011

Fuego de Herrero

La cantante entrerriana emocionó y brindó con su voz un cálido abrazo a 900 personas en un noche inolvidable.



El primer sábado de Junio se anunciaba en la ciudad porteña como víspera de un invierno muy crudo. Los siete grados de temperatura, como agujas, se clavaban en los dedos desnudos de los espectadores que aguardaban del lado de afuera del teatro, la apertura de la sala.

Llegadas las 21.30, el frío se iba a disipar entre el público que era abrazado por la cálida voz de Liliana Herrero, que inauguraba la velada cantando ‘’Hoy se respira viento sur…’’ (hermosa versión del tema Tu nombre y el mío de Lisandro Aristimuño). Pero este viento al que le canta la entrerriana, no es el mismo que trae el frió que arrecia la ciudad, sino ‘’…un viento de cambio que respira la Argentina desde hace unos años …’’ según dijo.
Durante más de dos horas, el público disfruta anonadado, la brillante interpretación que con sus gestos y su inigualable voz, llena de matices y colores, ofrece Liliana, de temas como ‘’Nueva’’ de Hugo Fattoruso; ‘’ABC’’ de Edu Lombardo;  ‘’Oración del remanso’’ de Jorge Fandermole;  ‘’Laurel’’, ‘’Fada’’ o ‘’A puro fierro’’, de Juan Falú (que va a ser quien provoque la emoción de la propia Herrero, instantes después).

La Negra es acompañada en el escenario por : Pedro Rossi, en guitarras; Mario Gusso, en baterías y percusión; Martín Pantyrer, saxo y clarinete; Richard Nant en trompeta y bombos, y Ariel Naón en el contrabajo. A quienes se les suma de a momentos, el maestro Ernesto Snajer.

La totalidad de los músicos abandonaron el escenario en el momento en que Herrero invitó a compartir con ella un momento inolvidable, que elevó las almas de todos los allí presentes a un extasis sonoro, al guitarrista, autor y compositor, reconocido mundialmente, Juan Falú, que se encontraba observando el recital desde una butaca en la platea y fue ovacionado en el trecho de ida al escenario y doblemente ovacionado en su regreso al asiento, por todo el teatro en señal de agradecimiento.

Luego de ese mágico episodio (tan difícil de relatar con palabras, por la calidad y grandeza de ambos artistas), la cantante entrerriana estrenó un tema de Luis Alberto Spinetta llamado ‘’Bagualerita’’, contando que él mismo cuando se lo dio le dijo ‘’… hace lo quieras con él.’’ y ella lo empapó con su mágica impronta. Seguido de esto y con la clásica ovación que se repitió durante toda la noche, Liliana saluda con su banda y se retira.

Los aplausos de la gente no cesaban y ella decide volver e interpretar nuevamente ‘’Tu nombre y el mío’’, pero como lo hizo entre tema y tema en todo el concierto, con una breve presentación, que se prolongó cuando una de las espectadoras, muy insistentemente, le pidió que tocará ‘’Palabras para Julia’’, a lo que Herrero pidió por una ‘’apertura musical hacia las nuevas canciones y a las nuevas voces…’’ La espectadora le grita ‘’Cantá, Liliana’’ y ella riéndose le dice ‘’¿Cantá, Liliana? ¿Que querés decir, que me calle y que no hable? ’’ Luego de ese extraño episodio, ella le agradece a una persona a la que según dijo ‘’ama profundamente’’, su amigo Martín Sabatella y continúa diciendo ‘’Hoy se respira viento sur…’’ interpretando por segunda vez el tema de Lisandro Aristimuño.

Al finalizar, se retira nuevamente acompañada por una lluvia de aplausos que no se inhibían con el frio, devolviendo un poco de toda la candente magia brindada por la espectacular artista, que además de su arte, demostró su compromiso con el público y con la sociedad una y otra vez en los intervalos de cada tema.
Pero quedaba a modo de regalo para todos los allí presentes un gesto que marcaba la grandeza de la señora Herrero, que a pesar del incomodo episodio, salió al escenario sola con su micrófono e interpretó una de las más emotivas versiones escuchadas de ‘’Palabras para Julia’’, que en las frases finales ‘’Pensando en ti… pensando en ti… como ahora pienso…’’ permitía un breve recuerdo a quien la llamó ‘’Su sucesora’’ y con quien interpretó esta canción en un inolvidable encuentro en el Rosedal, en el año 2006, la inolvidable Mercedes Sosa.

Y así en un teatro colmado, entre los que se encontraban como antes mencionamos Juan Falú, pero también Horacio Gonzalez (sociólogo, escritor y director de la Biblioteca Nacional) y el candidato a gobernador por la Provincia de Buenos Aires, Martín Sabatella, se retiraban completamente emocionados y admirados por la grandeza de una artista excepcional, las novecientas personas. A hacerle frente, pero ahora con la calidez que les brindó Liliana, a las bajas temperaturas que a esa hora eran de cinco grados.